Sobre
el proyecto


Arché es el origen etimológico de la palabra arquitectura y en los principios de la filosofía clásica un concepto que designa el origen, primer elemento de todas las cosas. Podríamos decir que la arquitectura es la técnica que origina mundo, o entender la arquitectura como la técnica que formaliza los lineamientos del poder, esa que ordena, armoniza o instituye. La arquitectura y el urbanismo serían entonces las encargadas de diseñar el escenario donde actúan los lineamientos de quienes ostentan el poder, de construir el escenario histórico donde actuamos bajo sus reglas.

La arquitectura y el urbanismo podrían encargarse también del guión donde están escritas nuestras vidas y la ciudad sería un libro donde podemos leer nuestra herencia. Pero la arquitectura y el urbanismo también pueden crear libros, escenarios o paisajes ficticios, es decir lugares que los habitantes de una ciudad imaginan, esperan y que nunca llegan a construirse. Paisajes urbanos compuestos por ficciones literarias, megaproyectos nunca llevados a cabo, deseos de una ciudad imposible, pero finalmente paisajes o escenarios donde otras vidas pudieron ser escritas, actuadas, vividas, donde se pueden intuir nuevas formas de organizar la ciudad.

Podemos pensar en todas aquellas ciudades que nunca fueron leídas, o que nunca llegaron siquiera a ser un diseño o un proyecto, ¿Cuántas de esas ciudades nunca fueron terminadas de escribir? La ciudad que nunca se pudo escribir es esa que los habitantes no pudieron narrar. La ciudad que no se pudo construir es esa en la que los habitantes no supieron escribir sus historias. El escenario que nunca se construyó es el deseo reprimido u oculto, donde nunca nadie pudo actuar como quería, donde nadie escribe el libro que desea escribir.

 

Ciudades imposibles / Nadie escribe el libro que desea escribir es un conjunto de distintas prácticas que tienen la intención de investigar las posibilidades y consecuencias de los futuros imaginados en el pasado de nuestras ciudades.

Hemos denominado a la etapa de investigación y reflexión sobre la ciudad, Ciudades Imposibles, cuya salida será una intervención a las colecciones del Museo de la Ciudad de Guadalajara y a la segunda etapa, que es una puesta en escena, Nadie escribe el libro que desea escribir, y que materializa las posibilidades que surgieron en el proceso de investigación.

Así ambas partes se articulan en un proceso de investigación derivada a la creación artística, con la posibilidad de que cada vez que se realice en ciudades distintas, pueda adaptarse a las características propias del lugar, encontradas y exploradas en la primera etapa.